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30 julio 2009

Fran Gayo


La portada de su primer (y magnífico) disco en solitario, tras muchos años siendo la mitad de MUS. Muy pronto, las canciones.

26 julio 2009

Vivo o muerto


No quiere uno morirse nunca. Pero no por ningún insano afán de inmortalidad. Más bien por evitar ver –desde el cielo o el infierno- qué hacen, sienten y dicen tus seres queridos, cómo se reparten el botín de tu ausencia, de qué forma gestionan el silencio y la pérdida. Resulta inquietante escuchar lo que los vecinos suelen declarar sobre alguien del mismo edificio que haya fallecido en extrañas circunstancias: parecía una persona normal, nunca se metía en líos, siempre nos trataba con educación cuando coincidíamos en el ascensor, era un poco reservado... Si el desaparecido llevaba una vida un tanto disipada entonces las frases serían más del tipo “a veces esperaba visitas a medianoche”, “algún grito oíamos, pero no le dimos importancia”, o “tenía amigos raros y melenudos”.

En mi caso no sé que podrían explicar: mi relación con ellos es inexistente más allá de la cortesía de escalera y entresuelo, no siempre correspondida. La capacidad popular para crear fábulas y desarrollarlas delante de unas cámaras podría hacer su agosto: siempre reciclaba la basura, recibía mucho correo del extranjero, los domingos compraba varios periódicos con sus suplementos. Poco más. A mí, que no creo en Dios ni albergo superstición alguna, me gustaría dejar mayor legado que un conjunto de chismes y comentarios. Es posible que dedicarse a escribir o a cualquier actividad que pretenda influir en el prójimo no sea más que un juego para aplacar el vacío e iluminar, con destellos, la oscuridad; pero si lo único que queda de nosotros es el recuerdo –bueno, malo o regular- que los demás guardarán en su interior eso hace que se sienta mayor responsabilidad.

Hace unas semanas un amigo poeta tuvo un accidente de coche e ingresó cadáver pocos minutos después del suceso. Su tercer libro permanecía incompleto en su mesa de trabajo. Varias versiones de las mismas estrofas, versos todavía por perfilar, tachones y notas por todas partes. Dudo mucho que pueda publicarse. De todo esto podría sacarse la enseñanza de que la fatalidad nos espera en cada esquina, y que debemos estar preparados y hacer como en algunas tribus de África: ir guardando en una jarra todo aquello que hayamos dado por bien terminado y que hable por nosotros. Y al irnos, los que nos sobrevivan abrirían ese tesoro doméstico. Puede que así nos conozcan mejor de lo que jamás lo hicieron. Y desde luego habremos dejado una huella más profunda que la de la mejor escritura sobre el agua.

Artista del día: Television Personalities

09 julio 2009

El largo verano



¡Acuarela se va de festivales! Empezamos con la actuación de The Wave Pictures en el FIB el sábado 18 en el escenario Fiberfib.com. Después tendremos a Matt Elliott teloneando a Yann Tiersen y acompañándole después a la guitarra y coros en los festivales La Mar de Músicas en Cartagena (el 23 de julio en el Auditorio Parque Torres), Fira de Juliol en Valencia (el 24 en los Jardines de Viveros) y World Music Festival en Granada (el 25 en el Palacio de Congresos). En agosto LA JR estarán en el Nocturama de Sevilla (el jueves 6 en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo) y acabamos con el debut de Elle Belga en su tierra en la terraza de La Laboral de Gijón el día 21 de agosto.

Y guardad algo de energía porque a la vuelta Num9 presentará su nuevo disco El Baile en el Neu! Club de Madrid. Será el 9/9/2009.

08 julio 2009

"El Baile" de Num9 con Dawn Landes



Bájate gratis el single "El Baile" de Num9 con Dawn Landes

El disco, del mismo nombre, se publica el 09/09/09, y ese mismo día Num9 lo presenta en Madrid en el Neu Club en un concierto especial y único.

Cuando somos jóvenes (y no jóvenes de cualquier edad, sino jóvenes de verdad) nos atrevemos con todo, pero casi todo termina del mismo modo: primero asestamos heroicos puñetazos a las mesas de los bares y luego comenzamos a dar gritos porque nos hemos hecho daño. Moraleja1: nos quejamos por cualquier cosa. Moraleja 2: podemos usar esas mismas cosas para, años más tarde, evocar el pasado de forma que duela menos y que pueda servir de algo a los demás. Por ejemplo para que piensen. O para que bailen, quizás mientras se eleva el pensamiento.

El Baile” es un disco con muchos motivos –“la vida en general” podría ser un título alternativo-, pero sobre todo trata del amor y la confusión que acarrea cuando el deseo sexual hace que el sexo parezca mejor de lo que en realidad es, de lo que será nunca. Son varios los nombres que se nos atrancan en la garganta, como huesos de pollo de cenas que terminaron en besos que duraban una eternidad: serpentinas, matasuegras, estribillos, canciones, madrugadas en las que movimos el esqueleto pensando que efectivamente “mover el esqueleto” siempre ha sido una expresión bastante tétrica y que te hace imaginar la muerte.

Siguiendo ese hilo conductor Coque Yturriaga, Jordi Sancho y David Fernández se arriesgan y se atreven a emplear diversas armas: capas de sintetizadores, samplers de algunas de sus películas favoritas, arreglos hipnóticos y una miríada de ritmos que van entre lo pegadizo y lo cálido, el júbilo, la calma y un montón de falsas sensaciones de clímax y anticlímax. En la canción que da título al disco cuentan con la colaboración de la cantautora norteamericana Dawn Landes y su preciosa voz, todo sobre un piano inspirado en el House de Chicago de los primeros 80. En “El Vampiro Alemán” se lanzan en caída libre por un instrumental que puede recordar a los Primal Scream más incisivos y apasionados. Son dos ejemplos de piezas totalmente opuestas en un álbum bastante conceptual.

Hay marimbas, homenajes al Dr. Mabuse, guiños a Pet Shop Boys, aires a Talk Talk y The Blue Nile. Hay ruido, violines, violencia, textos en los que se nos habla de la redención a través del movimiento, de cómo la tecnología puede ponernos la piel de gallina, de bellas que se convierten en bestias y viceversa. “El Baile” es una especie de diario electrónico en el que gracias al pop recordamos lo que a veces han sentido los que nunca bailan: que están esperando algo que nunca va a llegar a menos que den un paso al frente, hacia el centro de sus vidas y bajo una bola de espejos que da vueltas y más vueltas y más vueltas…