14 abril 2009

BARZIN: autopsia de un amor


entrevista publicada en RDL Abril.

Todo cantautor sabe que la verdad está en la ficción, y que al componer debe aspirar a lo universal aún partiendo de lo estrictamente personal. Es una reflexión que no por manida ha perdido su vigencia. Puede pasarse años grabando canciones más o menos experimentales, más o menos dando la razón a los que piensan que aquel que no tiene estilo propio es el que más ejercicios de estilos practica. Pero cuando un artista bien adiestrado en las sombras y penumbras de lo minoritario da con la clave de cómo encauzar su talento y su emoción por medio de un puñado de composiciones que tratan el amor, el desamor, y el miedo es posible que consiga un disco inolvidable. Es el caso del canadiense Barzin y su "Notes to an Absent Lover" (Monotreme, 09), un álbum que concebido en un dormitorio y sin hacer drama de la melancolía, puede escucharse en el coche, en una reunión de amigos, en un picnic o al final de una fiesta, cuando las piernas flaquean y solo nos apetece sonreír de una forma un poco ingenua, como pensando en el futuro.

Hace tiempo que no me imaginaba escuchando un disco dentro de cinco, diez años con las mismas sensaciones de ahora. Esas cosas no pasan a menudo, y es parecido a cuando un poeta menor (lo cual no es despectivo en absoluto) consigue, gracias a su trabajo y perseverancia y a una ráfaga de talento, una obra incontestable e imperecedera… Pienso que todos los músicos anhelan crear un álbum que sea capaz de superar el paso del tiempo. Para ser honesto, he tenido que pasar por un sinfín de contratiempos a la hora de terminarlo. Durante la grabación las cosas fueron cambiando constantemente y tuve que adaptarme a las nuevas situaciones en las que me iba encontrando, tanto en lo personal como en lo musical. Pero al final estoy muy satisfecho del nivel de honestidad que he alcanzado con las letras. Esto era lo más importante para mí, ser certero y preciso con las palabras. Estaba en deuda con la persona sobre la que van la mayoría de los textos, y esta sinceridad ha sido mi forma de saldar cuentas.

En efecto se trata de un álbum sobre enamorarse y desenamorarse. ¿Crees haber ido demasiado lejos a la hora de basar tus canciones en la vida real? Bueno, como te he dicho, todas las canciones van sobre una mujer con la que estuve durante bastante tiempo. Esa relación se terminó y está claro que ella es la protagonista, una especie de fantasma del pasado y del presente. Aunque hay un par de temas que están dirigidos a alguien, un amor, que todavía no he encontrado.

¿Alguna vez alguien se ha quejado al verse reflejado en tus textos o respondido con otra canción sobre ti para vengarse? Todavía no (risas)… Pero el temor siempre está ahí, porque el disco acaba de salir, así que debo esperar y ver que sucede. Igual deberías hacerme la misma pregunta dentro de un año. El rencor es impredecible. Lo que más que preocupaba durante la grabación era cómo escribir desde un punto de vista “neutral”. No quería que los acontecimientos que relato se viesen bajo una luz demasiado oscura. La idea era alejarme del resentimiento y la culpa. Pero también sé que las personas interpretan las canciones de modos muy diferentes. Esa es la belleza y la maldición del arte, así que siempre existe la posibilidad de que quien inevitablemente vaya a darse por aludido no se lo tome tan bien como yo espero.

En tu biografía hay un lapso entre 1995 (año en el que se supone empiezas a componer) y 2003 (cuando por fin se publica el debut de Barzin). ¿Qué sucedió durante esos 8 años? En el 95 yo estaba todavía en la Universidad, intentando aprender literatura. Durante esa época me dedicaba a escribir y a tocar esporádicamente en bares. Pero poco a poco comprobé que le dedicaba más tiempo a mis canciones que a mis cursos, así que tras dos años como estudiante decidí entregarme por completo a la música. Tardé varios años en perfeccionar mi forma de componer y de plantarme ante un público. Entonces conocí a la mujer que tan importante papel ha jugado en mi vida. Es una poeta muy talentosa, así que aprendí mucho de ella. Mi primer álbum se grabó en el 2000, aunque no se publicó hasta el 2003.

Tu música ha sido definida, indistintamente como “monocromática” y “con muchas texturas”. ¿No es algo contradictorio? Puedo entender que alguien piense que las canciones son monocromáticas, porque la mayoría de las personas no están acostumbradas a escuchar un disco con un desarrollo más o menos lineal y uniforme. Pero creo que en los discos hay muchos meandros y afluentes, solo hay que prestar un poco más de atención.

Pero ahora "Notes to an Absent Lover" trasciende todo eso, ¿no crees? Es un disco clásico porque no hace falta estar familiarizado con tu música para que te guste. No es el típico disco de atormentado cantautor indie que no puedes compartir con nadie más si quieres seguir conservando las amistades.
Bueno, cuando decidí enfrentarme a él, me lo imagine como un álbum en solitario, con voz y guitarra, quizás un leve toque de piano y cuerdas aquí y allá. Debido a la temática de las letras consideraba apropiado que la atmósfera fuese íntima y tranquila. Pero una vez en el estudio las canciones se fueron desarrollando y volviéndose cada vez más elaboradas en el plano instrumental. Al principio me preocupé un poco, pero pensé que tenía que dejar que las cosas fluyesen de este modo y me llevasen a otra perspectiva. Son canciones íntimas, pero no del tipo de canciones con la que quieres aislarte a toda costa.

Ahora el reto será componer nuevas canciones ajenas a tus vivencias personales, ¿no? ¡Imposible! De un modo u otro yo siempre estaré ahí, como el poso en una taza de café. Uno no crea desde la nada, aunque en la mayoría de las ocasiones sea menos directo y autobiográfico. Es la eterna línea que separa la realidad y la verdad. Y yo espero seguir siendo alguien que canta cosas verdaderas, aunque no estén basadas en el mundo real.

BARZIN

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo me enamoré de él el otro día en el Café España.

Marina dijo...

Ya te puede estar agredecido el tal Barzin, entrevistas como la tuya hacen que sin concer al artista, vayas directamente a la fnac a comprarte el disco y la entrada para su concierto. Olé.

un saludo,

Marina

Jesús Llorente dijo...

JAJAJAJA... No, si agradecido le estoy yo por haberme contestado de forma tan sincera sobre un disco tan bueno y tan, espinoso... Gracias por vuestros comentarios!

Ojalá Barzin vuelva pronto por España.