24 marzo 2014

Matt Elliott: gira ibérica en mayo.



Matt Elliott presenta su último trabajo, Only Myocardial Infarction Can Break Your Heart, acompañado, como es habitual, por su guitarra, sus pedales y sus peculiares instrumentos.

7 MAYO: Clavicémbalo (LUGO)
8 MAYO: Bar Labranza (PONTEVEDRA)
9 MAYO: Casino (XIXÓN)
10 MAYO: Teatro Municipal (GUARDA/Portugal)
11 MAYO: Comunidade Artística Limiana (PONTE DE LIMA/Portugal)
12 MAYO: Berlín (ZAMORA)
13 MAYO: Casa Tomada (A CORUÑA) + Shana Falana
14 MAYO: Mercado Negro (AVEIRO/Portugal)
15 MAYO: Maus Hábitos (PORTO/Portugal)
16 MAYO: Salón de Teatres (ALMENDRALEJO)
17 MAYO: Fotomatón (MADRID) 
18 MAYO: La lata de Bombillas (ZARAGOZA)

Hace dos años que Matt Elliot nos había entregado The Broken Man, un álbum a flor de piel, desnudo, posiblemente el más oscuro de su carrera. En Only Myocardial Infarction Can Break Your Heart, su último trabajo, anuncia un optimismo totalmente inesperado en este músico. Un nuevo comienzo, tal vez una forma de esperanza renovada. Sea lo que fuere, este nuevo disco introduce una nueva dimensión en la música de Elliott, sin que en ningún caso haga tambalear sus cimientos.

Desde las primeras notas se percibe un clima menos sombrío que de costumbre, y el oyente se sumerge de forma inmediata en esta nueva atmósfera. El primer tema, de más de 17 minutos, es el manifiesto de una nueva dinámica: el deseo de seguir adelante sin importar los obstáculos. La melancolía que siempre ha surgido de la música de Elliott se transforma aquí en una energía bulliciosa, a la par que extremadamente cálida. Más que nunca, se las arregla para combinar la sombra y la luz dentro de una misma canción. Las emociones no se oponen, sino que se complementan de la más hermosa de las maneras. Es evidente que la bruma se ha disipado y muestra el camino tal y como es; sinuoso, rocoso, avanzando hacia territorios llenos de serenidad.

Tanto es así que uno nunca se ha sentido tan próximo a un músico escuchando uno de sus discos, hasta el punto de tener la sensación de estar a su lado, en su habitación, compartiendo un momento raro, inesperado y por tanto inestimable de intoxicación... “Solo un infarto de miocardio puede romperte el corazón” parece ser la obra de  reconstrucción de un hombre roto, impregnado de desesperación. Y si la carga emocional es menos fúnebre, la intensidad permanece intacta.