05 mayo 2008

Hood, Bracken, yo y la pobreza.





O "la pobreza y yo", que da igual. Esta entrada trata sobre el pasado y su influencia sobre el presente. En pasado es fácil de manipular, como un imán pegado al frigorífico. Ahí está hasta que lo despegamos haciendo un poco de fuerza. ¿Más cerca del congelador? Lo que te dé la gana. El caso es que Hood es uno de mis grupos favoritos. Hay algo en ellos con lo que me identifico (pereza, emoción, dejadez, lirismo, mala suerte...), algo inquietante que siempre me ha llevado a querer trabajar con ellos. Esto será algo muy repetido en este blog, cómo el sello Acuarela ha sido un modo de entrar en contacto con artistas cuya creatividad nos supera; y debido a ese vértigo, a ese miedo, preferimos estar más cerca que lejos. Yo siempre he admirado a Chris Adams. Su voz y su forma de cantar, como un Robert Smith desterrado en Santa Elena, suponen mucho para mí. Incluso cuando organizamos las últimas giras de Hood por España y Portugal acababa en un bar o un camerino diciéndole "Chris, no sabes lo mucho que te respeto y te admiro, y por eso casi me da miedo hablar contigo de cosas triviales, como los kilómetros que nos separan de Murcia, o que la prueba de sonido ha sido una mierda".

Allá por el 94 tuvimos la oportunidad de publicar un 7" de Hood. Ellos llegaron a grabarlo. Canciones como "British Radar", "Flood History", o "Fears Grow", para un total de 6. Todavía conservo el DAT en el que escribieron "por favor, comprobad la calidad de la reproducción durante todo el minutaje debido a pequeños fallos de estudio".

Resultó que jamás publicamos aquél vinilo. Y se debió a que no logramos reunir el dinero necesario para hacerlo. Ellos, que estaban empezando y que con tanto esfuerzo lo habían creado. Nosotros, que estábamos empezando y que pasamos por nuestra primera crisis financiera. Lo intentamos, buscamos modos de dar a luz aquel disco que era tan importante para ambas partes, pero fue imposible.

Debido a ello, el apagón. Dejaron de hablarnos. Nos disculpamos. Pedimos perdón. Nos dio mucha verguenza. Llamadas sin responder. Teléfonos comunicando. Cartas escritas con tinta simpática y luego antipática. Amenazas. Mala sangre. Mala leche. Apologies. Nos aislamos. Nos separamos. Pasó el tiempo. Mucho tiempo. Demasiado.

Y años más tarde, conseguimos trabajar con ellos un poco de chiripa, por recomendación ("intentadlo otra vez, no son tan cutres como entonces"). La turbulenta gira de "Outside Closer" en 2004 y 2005. Un montón de inolvidables conciertos salpicados de anécdotas, que poco a poco lograron hacerles olvidar los malos tragos, y los errores de jardín de infancia. Y siempre presente la sensación de estar reivindicándonos. Cada vez que les llevaba una botella al camerino pensaba "sí, lo hicimos mal en el 94, pero mira como os tratamos". Qué tonterías se le pasa por la cabeza a un fan, ¿no? Para mí era un sueño cumplido, no porque quisiera arreglar cuentas con ellos, sino porque lo que yo sentía hacia su música era genuino desde el primer instante, y necesitaba demostrarlo. Necesitaba confirmar que yo había sido "de verdad" desde el principio, que solo había cambiado superficialmente. ¿Más canas? Sí.

Entonces Hood se separaron. Para mucha gente, hubiera sido una señal. Pero no.

Bracken. El nuevo grupo de Chris Adams. Para mí, sus directos son como un documental sobre "Como se hizo 'Pornography'", en serio. Ahora Acuarela representa a Bracken en España, llevamos su contratación. Tenemos contacto directo y permanente. Sigo sintiendo la misma admiración, la misma pasión hacia lo que hace. Y no puedo dejar de recomendar a todo el mundo que entre en su mundo. El mismo mundo sobre el que he sobrevolado cuando he sido sonda, o satélite, o simplemente basura espacial para ellos y tantas veces para mí mismo, por pobreza, incompetencia o simplemente, ingenuidad.

Ahora podéis ver a Bracken en Madrid el 24 de mayo en nuestro aniversario.

Yo creo que sigo teniendo razón.

5 comentarios:

La Semana Fantástica dijo...

Leer cosas así me hace seguir pensando que no sois sólo una discográfica.
Muchas felicidades una vez más, como las que nos dais a nosotros.

-(qué casualidad, acaba de saltar Aroah en la sesión aleatoria de mi cacharrito)-

Un saludo!
Emilio Ruiz Mateo

manolo dijo...

tener las canciones del disco y un acuerdo de publicación para finalmente no hacerlo puede dar una imagen (acertada o no) de cierta incompetencia. abrir un blog escribiendo sobre ello casi quince años después os convierte directamente en únicos.

es absurdo, llevo años sientiéndome como en una relación (unívoca, claro) de amor odio con el sello. este blog puede darme las claves de por qué.

lo seguiré con interés.

jorge dijo...

Muchas gracias por el blog, en mi opinión es una gran decisión ya que abrís la puerta de vuestro mundo a mucha gente que al igual que vosotros con las bandas tiene una relación especial con el sello.

Además siempre es un placer leerte.
Un saludo,
Jorge

P.D. No está nada mal el disco del hermanísimo, incluso lo disfruto más que Bracken.

Mediosordo dijo...

Me ha gustado mucho leer esta entrada, está claro que las cosas no siempre salen como uno desearía, ni siquiera con los más queridos.
Pero bueno es saber que finalmente las aguas volvieron a su cauce en la última gira.
Como ha dicho Jorge, muy recomendable el disco de The Declining Winter que acaba de salir en Misplaced Music.

Mediosordo dijo...

He dicho Misplaced Music?? pues no, ahí salió su primer single, el larga duración lo publica Rusted Rail.