20 diciembre 2008

The Wave Pictures: razones de un sentimiento



Lo reconozco, soy un amante bandido, un amante tardío, de esos que al principio no dieron crédito y ahora cobran intereses. Ahora mismo me alegro de tener al menos 5 razones para ser fan incondicional de los ingleses The Wave Pictures.

La primera es este vídeo y la letra de la canción: Strange Fruit for David Creo que sobran las palabras. Bueno, no a ellos, que ilustran una pequeña historia de amor y desengaño con gracia y desparpajo.

La segunda es que me recuerdan a muchos grupos que adoro: Violent Femmes, Hefner, The Modern Lovers, Television Personalities, Television. Pero no se trata -y lo he meditado- de un simple ejercicio de añoranza. Ellos MERECEN estas influencias, hablan sobre ellas abiertamente, juegan con ellas y las usan como constantes referencias en la vida diaria, sobre y fuera de un escenario.
Por esto
Y por esto
Y por esto otro

La tercera en la frente: me han obligado a cambiar de opinión. Al principio no me llamaban la atención, y luego he tenido que llamármela a mí mismo. Es decir, no ha sido un amor a primera vista, sino un amor aprendido y comprendido, sin hypes, sin segundas intenciones. Lo reconozco: no me reconozco.

Cuarta: les he visto varias veces seguidas en estas últimas semanas y me han gustado SIEMPRE y por razones diferentes. Por ser tan lo-fi. Por sus solos de guitarra (me entusiasman, para variar). Por hacer versiones de Bob Dylan o Sam Cooke. Por contar historias. Por reírse tanto del y con el público. Porque sus hits no son hits pero pueden serlo. Porque me transmiten -y esto no es lo habitual- tanta jovialidad y naturalidad como arte.

Quinto levanta: No me siento mal sintiéndome bien al verles sobre un escenario. No me hacen sentir estúpido cuando sonrío tarareando torpemente sus canciones. Puedo ser feliz estando triste, o sentirme un poco triste siendo feliz.

Como hoy, por ejemplo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

y el por que de la tristeza?

davisjapo dijo...

Totalmente de acuerdo. Lo del concierto de estos tíos en el Tanned Tin fue tremendo. Sobradísimos.